El sueño del Chapecoense comienza de nuevo

El equipo brasileño, reconstruido con 25 fichajes tras la tragedia aérea, debuta hoy en la Copa Libertadores. El Chapecoense aún no podrá contar con el central Neto y el lateral izquierdo Alan Ruschel, dos de los jugadores que sobrevivieron a la caída del avión en el que, hace poco más de tres meses, el modesto equipo brasileño viajaba a Colombia para disputar el choque de vuelta de la final de la Copa Sudamericana.

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Pero los progresos en la recuperación de ambos futbolistas han dado fuerzas al reconstruido equipo de Chapecó, una ciudad del sur de Brasil de apenas 170.000 habitantes, con un club sin casi historia, que primero asombró a todo el país por sus triunfos inesperados y luego lo hizo estremecer por la tragedia que truncó su odisea. El sueño del Chapecoense comienza de nuevo hoy con su debut en la principal competición de clubes de América, la Copa Libertadores.

El duelo en Venezuela ante el Zulia arrastra una ola de optimismo bastante distinta de la ansiedad que se cernía sobre la ciudad hace dos meses, cuando el club ni siquiera tenía un equipo para disputar el campeonato regional de Santa Catarina, el estado sureño al que pertenece la ciudad. Proclamado campeón de la Sudamericana tras la tragedia, el título le ha dado derecho a disputar por primera vez la Libertadores.

El primer superviviente rescatado en medio de los restos del avión, Alan Ruschel, ya se entrena con la pelota y viajó con el equipo el sábado pasado para jugar un amistoso en Perú frente al Sport Boys. El futbolista corría el riesgo de quedar parapléjico por una lesión en las cervicales, pero tras una exitosa operación pudo preservar los movimientos de sus piernas. Según el equipo técnico, podría jugar a partir de mayo. El defensa Neto aún no tiene fecha para el regreso. Su cuadro médico requiere más cuidados, ya que, además de una fractura de la quinta vértebra lumbar, tiene dañados los ligamentos de la rodilla derecha, pero los médicos están sorprendidos por su evolución.

Al Arena Condá, el estadio donde el Chape juega y se entrena, acuden a diario Ruschel y Neto, junto al portero Jackson Follmann, que tiene la pierna derecha amputada, para servir de inspiración a los 25 jugadores que el club ha contratado esta temporada. En el proceso de reinvención del equipo, el Chapecoense ha mantenido la fórmula que lo llevó a la final de la Copa Sudamericana: apostar por jugadores baratos y experimentados, con buenos antecedentes en sus clubes anteriores. Son los casos del portero Artur Moraes, de 36 años, que en Europa jugó en Roma y Benfica; y del atacante Túlio de Melo, de 32 años, que ya había jugado en el equipo en 2015. Para sustituir al entrenador, Caio Júnior, fallecido en el accidente, el Chape se ha encomendado a Vagner Mancini, de 50 años, que en 2005 fue protagonista de una gran sorpresa al ganar con un equipo pequeño, el Paulista, la Copa de Brasil, el segundo mayor torneo del país.

18.000 nuevos socios

“A pesar del poco tiempo de trabajo, está siendo una experiencia muy intensa ayudar en la reconstrucción del Chapecoense. Estamos creciendo en cada partido y llegamos en buen momento a la Libertadores”, analiza Mancini. El renovado equipo ha ido progresando en el campeonato de Santa Catarina —en Brasil solo se están disputando ahora los torneos regionales— hasta acabar segundo en la primera vuelta y ha encadenado tres victorias consecutivas.

La ola de optimismo no se restringe al campo. En los últimos seis meses, el Chapecoense ha sido el club brasileño que ha ganado más socios, con 18.000 nuevas inscripciones. La semana pasada, cerró un acuerdo de patrocinio para sus camisetas por cinco millones de reales (1,5 millones de euros). Además, el Verdão —como es conocido por sus colores— está sacando fruto de su cantera. Entre los inscritos en la Libertadores hay cuatro jóvenes.

La próxima semana, el Chape recibirá al argentino Lanús. Ese día, los aficionados se lanzarán con más entusiasmo que nunca al ritual que repiten en el minuto 71 de cada partido en casa: entonan el famoso grito de “¡Vamos, vamos, Chape!”, en homenaje a los 71 fallecidos en la tragedia, entre ellos 19 jugadores del equipo.

Fuente: elpais.com/

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